El escaparatismo no es solo cosa de tiendas de moda. La sociedad de consumo navega entre gran cantidad de productos y de establecimientos. No obstante, muchas tiendas físicas ofrecen los mismos productos y a precios muy similares. La primera carta de presentación para destacar entre el resto es el escaparate. Entre tanta oferta, apostar por un buen escaparatismo es clave para atraer a clientes potenciales. Además, si te interesa formarte en esta profesión, no te puedes perder nuestro Curso Escaparatismo y Merchandising.

Hoy te contamos los cuatro puntos que debes tener siempre en cuenta al diseñar tu escaparate:

1. Objetivo: Llamar la atención del cliente

La meta final que persigue el escaparatismo no es exponer el producto, es atraer al posible comprador. Por este motivo, es importante llamar su atención, provocarle un interés por saber que ofrece nuestra tienda. Piensa que es la primera impresión, y de ella depende que decida entrar o pasar de largo.

Importante:

No todo vale. Capta a tu público pero no le mientas, no utilices ofertas ambiguas ni publicidad engañosa.

2. Exhibe tus mejores productos

Tu escaparate debe mostrar lo mejor de tu gama de productos. Con ello no nos referimos al producto de más calidad, nos referimos al producto que tiene la cualidad de seducir al cliente, al producto que despierte más interés, al más vendido, etc. Tú eres el que dispone de más información sobre los productos y los clientes de tu establecimiento, aprovéchala y sácale partido a la hora de planificar el aparador.

3. Renueva el escaparate periódicamente

Si se trata de atraer, por muy espectacular que sea tu decoración, con el paso del tiempo pierde el efecto «sorpresa». Renueva el escaparate, como mínimo, cuatro veces al año. Haz que coincida con los cambios de estación. Además, lo aconsejable es que en épocas de mucho consumo, como Navidades, Black Friday y rebajas, uses el escaparatismo para presentar tus promociones. Ten en cuenta también los días señalados: Día de la Madre, Sant Valentín, Día del Padre… Así como las festividades locales o de tu comunidad; estudia si puedes sacarles partido según los productos que vendas.

4. Escaparatismo y visual merchadising

El diseño de tu aparador debe ir a la par con la decoración interior del establecimiento. Es la imagen que proyecta tu negocio y debe ser coherente en todos los aspectos. Un cliente que entra atraído por tu escaparate no puede encontrarse con un interiorismo de diferente estilo. Trabaja el escaparatismo en armonía con el visual merchandising.  Las herramientas que utilizas para guiar y mantener a tu cliente dentro de la tienda: mobiliario, exposición de los elementos, cartelería, iluminación, tonalidades… deben ir en consonancia con el escaparate.