¿Sientes curiosidad por probar el mindfulness para acabar con tu estrés y ansiedad diarios? Las pantallas, la rutina, las prisas y los horarios son potentes fuentes de estrés y nerviosismo. Ya seas emprendedor, empresario, trabajador o estudiante, estamos seguros que estas 5 prácticas de mindfulness para principiantes te irán como anillo al dedo. Y además, en ELBS tienes la oportunidad de aprender todo sobre esta disciplina con nuestro Curso de Mindfulness.

Mindfulness para principiantes: para qué sirve

Seguro que muchos habréis llegado hasta aquí sabiendo qué es esta disciplina. Sin embargo, es posible que muchos otros no estéis al 100% familiarizados con ella. Por ello, os explicamos ante todo qué es y qué beneficios puede darte practicar el mindfulness.

Basada en la meditación vipassana, el mindfulness, también llamado Sati en pali, es una práctica que se centra en la Atención Consciente o Plena. Pretende que, mediante la conciencia plena sobre los propios sentimientos y la experiencia propia en cada momento.

Beneficios del mindfulness

Algunos de los beneficios que se pueden extraer de esta práctica son:

  • Reducción del estrés y la ansiedad
  • Disminución de los niveles de cortisol (hormona del estrés)
  • Reducción de los problemas de insomnio
  • Concentración y atención más elevada
  • Más creatividad y más memoria
  • Mejora de las relaciones personales

Si ya estás convencido y quieres adoptar esta práctica en tu día a día, sigue leyendo. Aquí tienes 5 pequeños ejercicios con los que puedes iniciarte en ella.

Practicar el mindfulness día a día

Aquí tienes algunas ideas para iniciarte:

1-. Concentración y atención

Este es un magnífico ejercicio de mindfulness para principiantes. Además de fácil, te ayudará a empezar a entender su dinámica. Ancla tu mente en un punto en concreto. Pueden ser dos ideas geniales la luz de una vela o el agua de una fuente. Cuando tu mente empiece a divagar, vuelve a centrar tu atención con calma hacia este foco.

2-. Sensaciones físicas

Cuando te levantes, cuando te duches o cuando tomes el primer bocado de tu desayuno. Concentra tu atención en las sensaciones que experimenta tu cuerpo. Para atención a todas las emociones que vas generando. No te avergüences de preguntarte a ti mismo cómo has dormido o qué tal te sientes hoy.

3-. Para y pregunta

En medio de tu día a día, para y pregúntate a ti mismo qué estás haciendo o pensando. Nunca dejes de aprender sobre ti mismo, te sorprenderás cuando descubras que tienes sed, que aprietas las mandíbulas o que tienes una postura incorrecta en tu silla. Esto también generará una buena sintonía en ti mismo.

4-. Más escribir y menos pantalla

Dedica aunque sea 15 minutos diarios a dejar tus pantallas de lado. Coge un lápiz o bolígrafo y un papel y escribe todos los pensamientos que pasen por tu cabeza. Intenta mantener la calma durante este ejercicio. Deja que fluya el pensamiento y anota lo que pase por tu mente. Esto de ayudará a despejar tus ideas.

5-. Márcate objetivos realistas día a día

No es que debas obligarte a cumplir con objetivos. Pero visualizar aquello que quieres conseguir te permitirá llegar hasta el objetivo más fácilmente. Recuerda que no es necesario que sean objetivos relacionados con el trabajo. Un buen objetivo sería, por ejemplo, lograr estar relajado por 15 minutos o disfrutar de un paseo por el parque. ¿Cómo vas a lograrlo?