Si te gustan los animales, es probable que ya sepas que tienen sus propios lenguajes de comunicación. A través de sus posturas, los perros se comunican con sus familias, “amigos” o “enemigos”. Si te apasiona el mundo de los perros, quédate con nosotros. Hoy os hablamos sobre comunicación canina, y analizamos el lenguaje de los perros. Recuerda, además, que en nuestro centro podrás encontrar el Curso Auxiliar Técnico Veterinario, con el que te podrás especializar en este apasionante ámbito.

Comunicación canina: el lenguaje de los perros

Aunque queda mucho recorrido por conocer exactamente cómo se comunican los perros, hay mucha información disponible acerca de la comunicación canina. Para entendernos, definimos como comunicación canina el “lenguaje” que los perros usan para comunicarse con el mundo.

En esta simple definición caben muchísimas variables que hay que tener en cuenta. Y es que los perros se comunican con el mundo mediante sus sentidos, pero también mediante sus gestos, posturas o comportamiento. Por ello, entender qué nos quiere decir un perro no es fácil.

El lenguaje canino tiene muchos matices, componentes y señales que nos pueden contrariar. ¿Debemos entonces pretender entender qué dice un ladrido u otro? La respuesta es no.

Aunque los humanos nos comuniquemos principalmente mediante un lenguaje hablado en el reino animal el lenguaje gestual tiene una importancia vital. Seguro que recuerdas algún vídeo, por ejemplo, de un ave realizando un “baile” para cortejar a una hembra. Está lanzando un mensaje mediante un lenguaje corporal.

Lo mismo ocurre con la comunicación canina: los perros se comunican con su entorno mediante gestos, posturas, señales…

El lenguaje canino: ideas básicas

Como ya hemos comentado anteriormente, la comunicación canina es una temática muy amplia y con muchísima información disponible. Sin embargo, aún hay mucho por descubrir y analizar. Veamos a continuación algunas ideas básicas sobre el lenguaje canino.

1-. Señales de calma

Llamamos señales de calma a posturas, gestos o posturas mediante las que nuestros perros nos indican que la situación tiene “buenas vibraciones”. Son el tipo de comunicación canina más común, y es que, generalmente, los perros muestran señales de calma constantemente. Podemos encontrar hasta 30 señales de este tipo y las más comunes son: bostezos, pequeños lamidos de trufa, olisqueo del suelo, movimientos lentos, mirar hacia otros lados, cola baja y relajada…

2-. Comunicación canina de tensión

La comunicación del perro en tensión es diferente. En esta fase comunicativa, podemos encontrar señales que nos transmiten el mensaje de “dame espacio”. El perro se mantiene con la mirada firme, las orejas en tensión, puede emitir jadeos, orinar, y mantener un movimiento de cola rápido. También aparecen señales de pelo erizado, autorascado o colas inmóviles o enroscadas.

3-. Señales de amenaza

Estas son quizás unas de las señales de comunicación canina más conocidas. Los perros gruñen, arrugan el morro, nos muestran su dentadura… Sin embargo, en este caso, los humanos cometemos un error: castigar al perro. Cuando el perro nos emite señales de amenaza, nos está indicando que aún podemos evitar el siguiente comportamiento: el de agresión.

Comunicación humana con los perros

Si hasta ahora hemos visto como los perros nos lanzan señales para darnos a entender qué sienten, ahora veremos qué señales les lanzamos nosotros a ellos. Y es que en toda comunicación hay un emisor y un receptor y, los humanos, también emitimos mensajes que nuestros perros pueden entender. Veamos cómo debemos y podemos comunicarnos con los perros de manera eficiente y cómoda para ellos.

1-. Comunicación visual

Si hay algo que podemos hacer para darle a entender a un perro que vamos “de buen rollo” es no mirarle fijamente. Y más si se trata de un perro desconocido. Asimismo, relajaremos el ambiente y le enviaremos un mensaje de “tranquilidad” pestañeándole, sonriéndole o guiñándole los ojos.

2- Comunicación por voz

Los perros no entienden nuestro lenguaje hablado, pero son capaces de entender si estamos chillando, emitiendo un tono de voz “seguro” o un tono de voz amenazador. Por ello, priorizaremos siempre un tono suave y bajo, que evite ponerle en tensión o amenaza. Asimismo, evitaremos repetir muchas veces la misma cosa.

Recuerda que los humanos solemos transmitir nuestras emociones con la voz y la postura corporal. Tener un control sobre ellas hará que el perro con el que queremos comunicarnos entienda o no lo que queremos decirle.

3-. Comunicación corporal o gestual

Así como nuestros amigos peludos usan su comunicación corporal o gestual para comunicarse con nosotros, nosotros podemos hacer lo mismo para con ellos. Así, si vas a acariciar a un perro, muéstrale antes de hacerlo tu mano, para que entienda quién eres y que lo que vas a hacer no es una amenaza. No utilices la fuerza ni te pongas en postura amenazante con ellos. Es probable que si te inclinas hacia delante sobre ellos, entiendan tu señal como una amenaza. No hagas movimientos bruscos y muéstrales tus buenas intenciones.