Si eres directivo, jefe de equipo o perteneces a un equipo de recursos humanos, este post de interesa, y mucho. Hoy hablamos sobre cómo afrontar un conflicto laboral de la manera más fácil y conciliadora. ¿Te interesa este ámbito? No pierdas la oportunidad de formarte con nuestro Curso en Análisis y Gestión de Conflictos en Recursos Humanos.

Consejos para actuar ante un conflicto laboral

Si estás desempeñando un empleo en el ámbito de los recursos humanos, eres directivo o quieres formarte como uno de ellos, debes tener en cuenta estos consejos imprescindibles. De este modo tendrás una guía para actuar ante un conflicto laboral o evitarlo.

1-. No demorar la respuesta

Una vez detectado cualquier conflicto laboral en tu equipo o empresa, debes actuar rápido. Dejar que pase el tiempo en ningún caso será buena idea. El problema puede crecer y crecer como una bola de nieve.

2-. Escucha a todas las partes

No intentes imponer la paz. Intentar acabar una discusión prohibiendo la discusión o la exposición de opiniones puede ser contraproducente. Asimismo, ante un conflicto en el trabajo, el buen líder debe recabar el máximo de información para estar al día pero no tomar partido.

3-. Personalidad sí, pero más profesionalidad

El líder o responsable de recursos humanos debe apelar a los objetivos comunes e intentar mostrar su optimismo. Además, ten en cuenta que los empleados deben recordar que antes que la personalidad, debe estar su profesionalidad.

4-. Alcanzar el acuerdo

La máxima ante un conflicto laboral es solucionarlo. Y para ello, puede ser muy útil la firma de un acuerdo. El líder también debe intentar mediar para que todos salgan beneficiados de este acuerdo. Por ejemplo, si el conflicto proviene de tareas o  poderes superpuestos, el director de proyecto o líder del equipo debe definir las acciones necesarias para que el equipo recupere su funcionamiento óptimo.

5-. Seguimiento del conflicto

Aunque se haya logrado un acuerdo, es probable que el mismo motivo acabe generando nuevos conflictos. Por ello, aunque sea de manera pasiva, el líder o profesional de los recursos humanos debe hacer un seguimiento del tema. También se recomienda una evaluación periódica sobre el éxito del proceso de mediación tanto a nivel colectivo como a nivel individual.