fbpx

¿Qué es el micromanaging? Conocido también como microgestión, el micromanaging es una forma de gestión que muestra una extrema atención al detalle. Cuando se aplica, el profesional que lidera un proyecto realiza un minucioso seguimiento de las novedades del trabajo. Quiere estar constantemente informado de la evolución del mismo y de las tareas realizadas por los miembros del equipo. El profesional desea tenerlo todo bajo control. En consecuencia, se reduce el riesgo de improvisación y se conoce el rango de posibilidad de error. ¿Te gustaría conocer más en profundidad este modelo de gestión? ¡Quédate, te lo explicamos todo en nuestro artículo! Además, recuerda que en Escuela ELBS podrás encontrar la mejor formación en el ámbito del liderazgo empresarial.

Beneficios y ventajas de aplicar el micromanaging

Aplicar el modelo de micromanaging en una empresa o proyecto puede resultar muy beneficioso. Comentábamos al inicio de este artículo que la aplicación de este modelo de liderazgo es positiva en cuanto a gestión de márgenes de error o de improvisación. Sin embargo, la microgestión presenta muchas más ventajas en su aplicación empresarial. Las vemos a continuación.

1. La microgestión permite identificar nuevas áreas de mejora

Cuando no existe este nivel de observación, es posible que un equipo repita acciones que no ofrecen los resultados deseados. Por el contrario, esta forma de liderazgo pone el foco de atención en lo concreto y particular. Un análisis que es clave para identificar aspectos que presentan algún tipo de área de mejora. No olvides que una transformación también puede nacer a partir de un cambio sencillo.

2. Diferenciar entre aquello que se puede controlar y lo que no

La persona que aplica la microgestión es consciente de la importancia que tienen los detalles en el trabajo. Sabe que no puede controlar absolutamente todos los factores de un proceso y no se enfoca en cuestiones externas que resultan imprevisibles. Pone el foco de atención en aquellas tareas de las que sí debe ocuparse.

3. Acompañar a un nuevo miembro en su incorporación al puesto

Como sabes, el momento en el que una persona se integra en una empresa es especialmente significativo. Más allá de la ilusión de tener un nuevo empleo, la adaptación muestra una fase de aprendizaje; periodo que no resulta sencillo para quien tiene que asimilar mucha nueva información.

Desde este punto de vista, el micromanaging ofrece una ventaja significativa. Como puedes concluir, se convierte en una forma de acompañamiento. A través de la supervisión directa, el empleado resuelve dudas y aprende.

4. Conocer el negocio en profundidad de una forma global

Ten en cuenta que la gestión de un negocio mejora cuando el responsable conoce perfectamente la situación del mismo. Pero la realidad de una empresa que se encuentra en un entorno VUCA no es estática. Los cambios externos e internos hacen que el escenario corporativo evolucione constantemente. Algunas novedades son muy significativas.

Y, en consecuencia, surge la necesidad de tomar nuevas decisiones. Como puedes deducir, la forma de gestión indicada en el artículo ofrece la oportunidad de conocer el negocio en profundidad. Y este conocimiento se traslada al plano de la acción mediante las iniciativas llevadas a cabo. El micromanager se adentra en la esencia de cada puesto de empleo. Por ello, observa la realidad desde perspectivas diferentes. Tiene una visión particular de los matices que forman parte del proyecto. Y también posee una mirada global del mismo. Por tanto, es alguien que tiene la capacidad de pasar de lo general a lo específico

5. Mantiene la cercanía con el equipo

El micromanaging no solo es beneficioso para facilitar la formación de una persona que se incorpora a la empresa. Propone una forma de liderazgo que se caracteriza por la cercanía constante con el equipo. Es alguien que se relaciona con los colaboradores durante la jornada.

6. Mejorar los resultados en procesos muy complejos

Algunas etapas o apartados de un proyecto tienen un mayor nivel de dificultad. El micromanaging, contextualizado en ese ámbito, simplifica el proceso. El apoyo del jefe en una situación así es beneficioso. Permite resolver dudas y corregir errores.

Habilidades y características del micromanager

Estas son las habilidades que puedes observar en alguien que desempeña este rol.

1. Es una persona paciente

Una de las críticas que se plantea a la microgestión es que requiere de una alta dedicación. El profesional está tan atento a los detalles que esto puede repercutir negativamente en su propio rendimiento.

Una persona que se comporta de este modo es paciente. Percibe los resultados positivos que su labor ofrece a largo plazo. La búsqueda de la excelencia en un negocio es la consecuencia de un proceso de mejora permanente. Y la paciencia se manifiesta en la atención a los detalles particulares. De hecho, el profesional percibe aspectos que no se observan fácilmente.

2. Exigente

El profesional es exigente consigo mismo y también con los demás. Por ello, supervisa la labor de los miembros del equipo. Un seguimiento que está acompañado por la expectativa de que los demás hagan un buen trabajo. Si la exigencia está unida al refuerzo positivo y el reconocimiento del esfuerzo, ofrece importantes resultados.

3. Proactivo

Como puedes comprobar, el micromanager no asume un papel reactivo en su puesto de empleo. Su forma de implicarse y de comprometerse con la labor que realiza es el reflejo de un comportamiento proactivo. No se limita a reaccionar después de observar la evolución de algunos factores externos. Destaca por su cercanía y su presencia en el equipo. Y, por tanto, está enfocado en el presente más inmediato para planificar el futuro.

4. Disciplinado

Es cierto que quien asume este papel puede experimentar dificultades para delegar con confianza. Es uno de los inconvenientes que debes tener en cuenta. Pero, al mismo tiempo, el micromanager muestra su constancia por medio de sus acciones diarias. El micromanaging presenta una continuidad en la supervisión realizada.

5. Transmite su conocimiento a los demás

El micromanager también tiene puntos débiles. No delega lo suficiente en los demás. Pero, al mismo tiempo, es alguien que comparte mucha información con el equipo. Posee formación y experiencia. Y transmite aquello que sabe a los colaboradores. Aporta indicaciones claras. Acompaña durante la realización de un proyecto. Resuelve dudas y preguntas. Por ello, un micromanager que lidera positivamente destaca por sus habilidades de comunicación. Es alguien de quien los empleados pueden aprender mucho.

Por tanto, el micromanaging ofrece beneficios positivos, especialmente, en equipos pequeños. En caso contrario, el objetivo de supervisar las tareas del grupo, desde la atención al detalle, resulta poco realista. Como puedes imaginar, el proceso parece interminable en un contexto más amplio.