Un agente inmobiliario debe tener siempre en mente la mejora continua y la vocación de servicio. En el post de hoy, te contamos qué requisitos necesitas para convertirte en un asesor de bienes raíces de éxito y cuáles son los mejores tips para alcanzar todo tu potencial ¡Toma nota!

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¿Qué habilidades debe tener un agente inmobiliario?

Paciente, optimista y transparente son algunos de los rasgos que, a juicio de los propios profesionales del sector inmobiliario, deben definir al agente inmobiliario perfecto. Sin embargo, hoy en día, para llevar a cabo una transacción de éxito no sólo basta con eso. Además de poseer experiencia y conocimiento del mercado es fundamental contar con capacidades interpersonales y de negociación como por ejemplo:

1. Cualidades personales

  • Empatía y capacidad de escucha
  • Gran capacidad resolutiva y profesional
  • Optimista, constante y con actitud de superación
  • Comprometido, entusiasta y dedicado
  • Saber estar. Buena presencia

2. Motivación y visualización

  • Creer en uno mismo
  • Gran capacidad de perseverancia
  • Tener vocación de servicio

3. Habilidades interpersonales

  • Generar confianza
  • Generoso, transparente y honesto
  • Trabajo en equipo

4. Capacidad de adaptación y renovación

  • Estar al día de la legislación de arrendamientos y vivienda
  • Flexibilidad y capacidad de adaptación al mercado digital
  • Dominio tecnológico (redes sociales…)

5. Prospección inmobiliaria

  • Capacidad de comunicación y negociación

6. Conocimiento del mercado y radio de acción

  • Especialización
  • Foco
  • Diferenciación

7. Formación

  • Proactivo en la mejora continua

 

Funciones de un agente inmobiliario ¿Cómo es su día a día?

La principal función de un agente inmobiliario es el asesoramiento personalizado y la gestión de la compraventa. Sin embargo, no siempre su labor tiene que ver con estas dos últimas. Veamos que tareas más deben desarrollar en su día a día:

Funciones administrativas:

Algunas funciones burocráticas son la redacción de contratos de arrendamiento y/o compra-venta, preparación de la documentación para la notaría y los representantes legales, conocer los derechos y obligaciones de los propietarios etc. También es importante, que el agente inmobiliario esté al día de la normativa de arrendamientos de cada municipio y saber cuáles son sus limitaciones según su área de actuación. 

Tareas comerciales:

Se trata de las ventas. Y es una de las partes del perfil que abarca más cuestiones a tener en cuenta y que mayor peso tiene para el agente inmobiliario. Estas tareas van desde la gestión de la cartera de clientes, las visitas al inmueble hasta la parte de la publicidad en plataformas digitales y bases de datos o CRM. Además de lo anterior, no hay que olvidar la captación, que deberá ser continuada en el tiempo y siempre proactiva. 

Negociación:

Probablemente esta sea la capacidad más importante que un agente inmobiliario debe tener y una de las tareas que bien ejecutadas te llevarán al punto más importante del proceso, la venta. Sin duda, la negociación es un camino de muchas horas, llamadas y visitas donde es necesario conocer en profundidad las necesidades de los potenciales clientes.

 

Errores que hay que evitar

Para tener éxito en el sector inmobiliario deberás tener en cuenta ciertos puntos clave que determinarán tu éxito y también algunos errores comunes. A veces, estos errores pueden impedir a personas con gran potencial, romper la barrera de entrada en este sector y tener un éxito duradero y sostenido a lo largo del tiempo. Veamos cuáles son:

– Falta de contactos:

Los contactos son fundamentales a la hora de comenzar, avanzar y triunfar en cualquier proyecto. Por ello, es importante elaborar un plan de acción que defina claramente cuál es tu perfil de cliente. ¿Qué hace? ¿Cuáles son sus intereses?  ¿Dónde vive? etc. Una vez tengas el perfil de tu cliente, busca una zona de acción y lleva a cabo tu plan de comunicación. Actualmente, hay muchas posibilidades de conseguir contactos, entre ellas, el telemarketing o el marketing digital.

– Falta de confianza:

Algunos agentes inmobiliarios fracasan por su falta de seguridad en sí mismos. Los clientes buscan garantías y transmitir confianza y profesionalidad es fundamental para llevar a cabo cualquier operación inmobiliaria con éxito. 

– Falta de seguimiento:

Es uno de los puntos claves de cualquier proceso de compra-venta y post-venta. Por lo tanto, ten a mano siempre tu CRM y utiliza las bases de datos para finalizar tu proceso con éxito. 

– Falta de formación:

Como ya hemos mencionado anteriormente, la formación es un aspecto crucial para convertirse en un profesional de éxito. Nunca debemos dejar de aprender, así que, si quieres dedicarte a este sector, deberás formarte constantemente.

– Falta de relaciones líderes:

Relacionarse con mentores o líderes en el sector cuyas ventas hablen por ellos mismos, es un punto a tener en cuenta para alcanzar nuestros objetivos. Por ello, relacionarte con ellos, hará que aprendas y tomes lo mejor de ellos. Recuerda que rodearte de personas incorrectas puede conducirte al fracaso.

– Falta de estrategia:

Otro error común, es no disponer de un plan de negocio inmobiliario y un camino a seguir para lograr todos tus objetivos.

– Falta de enfoque:

Definir el enfoque es el primer paso para una correcta organización del trabajo. Por ello, es importante encontrar un método de trabajo constante para asegurar el éxito. En definitiva, define tu rol y ten clara tu misión.

– Falta de tolerancia al fracaso:

Pocas profesiones reciben tantas negativas en tan corto plazo de tiempo. Y es que, conseguir cerrar una venta, a veces, puede resultar ser un camino largo y agotador. Por lo tanto, debemos estar preparados para aceptar los “no” y trabajar para mejorar nuestra fortaleza mental.

– Otros:

Desde la falta de perseverancia, la falta de constancia hasta la falta de ilusión y dedicación.