Tener un sueño profundo y reparador nos ayuda y beneficia en muchos, muchísimos factores de nuestra vida. Y aunque es cierto que el sueño no es controlable y pertenece a nuestra parte subconsciente, sí que podemos seguir algunos consejos para dormir bien e ir mejorando nuestra calidad del sueño. ¿Te gustaría especializarte en salud y bienestar? No te pierdas nuestra oferta formativa.

Dormir bien: ¿Al alcance de todos?

No tienes por qué resignarte a dar vueltas sobre ti mismo en la cama. Sabemos lo frustrante que es no descansar durante la noche, ver las horas pasar en nuestros relojes y desesperarnos por no poder dormir bien. Aunque ya sabemos que el sueño es algo incontrolable, lo dicen los médicos y científicos: hay muchos factores que pueden influir en la calidad de nuestro sueño.

Hay situaciones de insomnio o sueño irregular “irreparables” como enfermedades, turnos rotativos en el trabajo u horarios laborales nocturnos que no pueden remediarse. Sin embargo, la mayoría de problemas de sueño provienen de unos hábitos de sueño poco cuidados.

Si crees que tu caso radica en tus hábitos, sigue leyendo: a continuación te dejamos con los mejores consejos para dormir bien. Recuerda sin embargo que estos nunca sustituyen ni deben sustituir lo que te haya indicado tu doctor. Cada persona es un mundo y las pautas o consejos para dormir bien no son mágicas, rígidas ni únicas.

6 consejos para dormir bien

1-. Respeta el horario

Ir a dormir debe ser una “rutina” que tomarse en serio. Márcate un horario del sueño  como si de un horario laboral se tratara  e intenta seguirlo a rajatabla. Este horario deberá tener unas siete u ocho horas, que son las horas que debe dormir un adulto sano para “recargar” su energía.

Intenta que este horario se convierta en una rutina: ve a la cama y levántate siempre a horas similares e intenta dormir más o menos lo mismo tanto si es fin de semana como si es entre semana. Este es uno de los mejores consejo para dormir bien, acostumbrar al cuerpo a un horario de sueño es una muy buena opción.

2-. El entorno de descanso

Si te cuesta dormir bien, es probable que ya sepas que el entorno determina claramente nuestra calidad del sueño. Adapta al máximo tu habitación con estos consejos para dormir bien. Lo más importante es que limites la luz del cuarto, el uso de dispositivos electrónicos y la ejecución de actividades que no sean dormir. Oscurece la habitación, usa tapones para los oídos si no es lo suficientemente silenciosa y refresca el cuarto de vez en cuando (usando un ventilador, por ejemplo).

3-. Ejercicio suave (o no)

La cuestión es llegar a la cama cansados, con ganas de descansar profunda y tranquilamente. Y ¿Qué mejor herramienta para ello que el deporte? Practicar ejercicio y actividad física es uno de los consejos para dormir bien que encontrarás en todos lados, incluso en la consulta médica de tu doctor.

Reserva la práctica de ejercicio cardiovascular o de fuerza para primera hora del día, pues estas actividades envían un mensaje de “energía” a tu cuerpo que no te conviene para ir a dormir. En cambio, reserva actividades de meditación o relajación para antes de acostarte.

4-. Comida, bebida y snacks

Otro de los consejos para dormir bien que leerás y encontrarás en todas tus consultas. El sueño forma parte de nuestro organismo y, el estado de salud y bienestar de nuestro cuerpo, influye en todo. Incluso en el sueño y su calidad, por supuesto. Por ello, es importante que preste atención a lo que comes, cómo lo comes y si te hidratas lo suficiente a lo largo del día.

Evita ir a la cama muy lleno y opta por cenas ligeras, en horario “europeo” (pronto) y con alimentos no estimulantes. Así, evitaremos sustancias como la nicotina, la cafeína o la teína. Evita también el consumo de bebidas alcohólicas, pueden interrumpir el sueño a lo largo de la noche.

5-. Siestas no, gracias

O muy muy ligeras. Las siestas largas a lo largo del día pueden convertirse en tu peor enemigo para dormir bien. Si eliges hacer una siesta, limita siempre su duración a los 30 minutos. A menos que debas cubrir horarios laborales nocturnos, lo más recomendable es que “reserves” el cansancio para la noche.

6-. Controla el estrés y las preocupaciones

El estrés, la ansiedad o las preocupaciones diarias acaban influyendo directamente en la calidad de nuestro sueño. Y aunque resulte a simple vista una tarea complicada o hasta imposible, no hay otros consejos para dormir bien que superen a este: deja las preocupaciones para mañana. Saber manejar el estrés es de vital importancia para que al llegar a la cama tu cerebro “desconecte” de tus obligaciones hasta la siguiente jornada.

Puedes empezar por lo más básico: organízate, establece prioridades, urgencias y “cosas” importantes o prescindibles y delega tareas en quien o como puedas. Debemos asumir que no somos superhéroes.