Emprendedores y emprendedoras como Julia Hartz o Mark Zuckerberg se han consolidado como unos referentes en el impulso de proyectos innovadores y revolucionarios. Ambos, comparten características propias de un emprendedor de éxito, como la unicidad y la creatividad.

¿Te gustaría seguir sus pasos? Hoy te contamos qué habilidades debes potenciar para desarrollar una idea de negocio de éxito. Y, si quieres ser aun más competitivo en tu sector, amplia tus conocimientos con nuestro Máster en Habilidades Directivas para Emprendedores 

5 habilidades de un emprendedor de éxito

Ser emprendedor implica desarrollar diferentes aptitudes y reforzar ciertas habilidades. De ello dependerá, en gran medida, que un proyecto de emprendimiento siga un buen curso.

Son muchas las capacidades a potenciar, pero a continuación te damos cinco que no pueden faltarte si quieres impulsar una idea de negocio.

Manejo de la gestión de negocios

Independientemente del mercado en el que te enfoques, tener conocimientos sobre cómo gestionar un negocio es indispensable si quieres promover un proyecto.

De esta forma, estarás preparado para captar un mayor número de clientes, ya que conocerás sus preferencias y sabrás construir una buena estrategia para organizar la venta del producto o servicio.

Tomar decisiones deliberadas

Muchos proyectos emprendedores fracasan fruto de una mala toma de decisiones. Es decir, la idea de negocio es viable, pero la ejecución falla.

Es importante pensar muy bien cada acción antes de ejecutarla. Aunque, muchas veces tengas que actuar de forma rápida y/o en situaciones complicadas, aprende a sintetizar y busca distintos enfoques para salir airoso de los contratiempos. Y, si ves que te cuesta tomar decisiones difíciles, intenta marcarte límites.

Aunque, ya sabes, el mejor aprendizaje es la experiencia. Si has emprendido con anterioridad tendrás más bagaje y serás más resolutivo.

Capacidad de iniciativa

Según los expertos, la iniciativa es la base para convertirte en un buen empresario/a.

¿Cómo desarrollarla? Potencia hábitos que te enseñen a tomar mejores decisiones. Por ejemplo, acostúmbrate a planificar costes en relación a prioridades. Analizar este tipo de cuestiones en un papel te ayudará a ser más dinámico en momentos clave.

¿Has perdido la iniciativa? ¡No te desanimes! Encuentra lo que te ilusiona y trabaja para conseguir los medios para hacerlo factible. Eso sí, asegúrate de que no se trata de un un proyecto inalcanzable.

Ser perseverante

Esta es otra de las cualidades de un emprendedor. La tenacidad y la perseverancia son características necesarias para llevar una idea de negocio a buen puerto.

No obstante, hay que enfocarse a pequeños logros. Hay que planificar bien, tener una actitud motivacional, pero paso a paso. No tengas prisa en empezar algo rápido, sino que más bien, trabaja para mantenerlo en el tiempo.

Saber medir riesgos

Como emprendedor debes tener la capacidad de asumir los riesgos que te vayas encontrando. No sobrevalores capacidades y ten claro hasta a dónde puedes llegar. ¿Puedes sacrificar todo lo que te exige el negocio? Valóralo.

Y, por otro lado, no tengas miedo a fracasar. Prácticamente todos los emprendedores han superado un fracaso. Y, es esto, precisamente, lo que les ha llevado después hacia el éxito. Lo que te decíamos, los errores enseñan. Como decía Henry Ford, “el fracaso es la oportunidad de empezar de nuevo con más inteligencia”. ¡No lo olvides!