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Si te apasionan la decoración de interiores y el interiorismo, seguro que alguna vez has oído a hablar sobre el minimalismo. Esta corriente no deja de ganar adeptos y cada vez son más los estudios de interiorismo que se especializan en él. Si estás buscando información acerca del interiorismo minimalista, aquí encontrarás las 10 claves imprescindibles. Y, además, si quieres formarte en este ámbito, no te pierdas nuestro programa superior online en interiorismo.

¿Qué es el interiorismo minimalista?

Mucho más que un espacio “moderno” y “funcional”, un interior minimalista cuenta con una serie de características que le convierten en una apuesta de interiorismo ganadora. A continuación te dejamos con las 10 cosas que deberás tener en cuenta a la hora de trabajar con un proyecto de decoración de interiores minimalista. Recuerda que esta tendencia está en pleno auge y que, si quieres dedicarte al interiorismo, deberás comprender y empaparte al máximo de las claves de este estilo decorativo.

Características del interiorismo minimalista

Te explicamos qué integra este tipo de interiorismo y cómo reproducirlo en tu hogar:

1-. Simple y poco almacenaje

Un interiorismo minimalista es difícil de mantener para aquellas personas adictas a las compras y al consumismo. Para adaptar nuestra casa al estilo minimalista, deberemos minimizar la acumulación de objetos poco funcionales. Para configurar un espacio minimalista, elige muebles discretos y poco ostentosos. El orden es de vital importancia para conseguir una armonía entre el minimalismo de tu decoración y el de tus objetos o pertenencias. Almacena poco, solo aquello que sea realmente útil.

2-. Más arquitectura, menos decoración

En el minimalismo prevalecen los elementos arquitectónicos y constructivos por encima de los elementos decorativos. Por ello, apuesta siempre que puedas por superficies lisas y limpias, que le den un aspecto de suavidad y simplicidad a tus espacios. Los espacios minimalistas basados en la arquitectura resultan mucho más inspiradores y relajantes que los “repensados”. Por eso, adapta al máximo tu decoración a tu arquitectura, dótandola de la máxima importancia que puedas.

3-. Espacios diáfanos

Tanto si vives en una casa grande como si tienes un piso de 40 metros cuadrados, uno de los puntos básicos de un interiorismo minimalistas son los espacios diáfanos. Cuanta más sensación de espacio le demos a nuestro interior, mejor. Seguro que tendrás en mente algunos proyectos minimalistas: fíjate, la ligereza visual de un espacio diáfano viene de la mano de las pocas paredes. Busca espacios abiertos en los que todo quede “a a la vista”, apuesta por ventanales que conecten el interior y el exterior, evita al máximo las barreras arquitectónicas.

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4-. Funcionalidad minimalista

Un buen proyecto minimalista estará principalmente enfocado a la funcionalidad de todos los espacios. Por ello, si vas a pensar la decoración de una habitación, por ejemplo, céntrate en lo que hacemos en ella: dormir. Los accesorios y la decoración irán después, se agregarán a lo más “básico” de este espacio en concreto. Es decir, primero lo “puro”, después los toques personales o detalles decorativos. De este modo, evitaremos crear espacios abarrotados y facilitaremos un ambiente propicio al relax y a la sensación de tranquilidad.

5-. La luz, imprescindible

Todo interiorista o decorador de interiores es consciente de la importancia y el papel de la luz en cualquier proyecto de interiorismo minimalista. La luz viste los espacios y les da una armonía única. En el minimalismo, evitamos las luces de posición y el exceso de bombillas.

6-. Armonía a través de los colores

Otro imprescindible a la hora de configurar un interiorismo minimalista es la armonía cromática. Si no te convencen los colores blanco, gris o beige, no te desesperes. Puedes elegir una gama cromática neutra diferente. Por ejemplo, los colores azules, tierra o los verdes pueden darle un aire diferente a tus espacios a la par que mantener su armonía y minimalismo. En este sentido también podemos tener en cuenta el color de los materiales que usemos en nuestro proyecto. En el interiorismo minimalista, prevalecen los materiales en estado puro, como la madera, el aluminio o el mármol. Los colores de estos materiales ya determinarán nuestra gama cromática.

7-. Espejito, espejito

Olvida los colores vivos y brillantes y apuesta por colores neutros como el gris, el blanco o el beige. Aún así, recuerda sobre todo si tienes un hogar pequeño, que estos colores tienden a “empequeñecer” el espacio. Para evitar esta sensación de espacio pequeño, los espejos pueden ser tus aliados. Estos elementos multiplican el espacio y reflejan la luz, dando mayor sensación de grandeza.

8-. Decoración detallista

En el interiorismo minimalista prevale la simplicidad. Sin embargo, eso no significa que debamos desprendernos o prescindir de cualquier elemento decorativo. Los detalles cuentan, pero deben encajar con el simplismo y con los tonos neutros que hayamos usado en nuestro diseño minimalista. Además, podemos apostar por utilizar como elementos decorativos los propios objetos de menaje o vajilla, por ejemplo. Un dos en uno: decoración y funcionalidad.

9-. Baño simple y funcional

Aunque tendamos a llenarlo de botes, espejos y productos que nos parecen útiles en nuestro día a día, en el interiorismo minimalista, el baño debe estar libre de ornamentos. Busca gamas cromáticas luminosas y simples, prescindiendo de complementos ornamentales o acabados cromados.

10-. Muebles evolutivos

Recuerda que en el interiorismo minimalista, evitamos los muebles auxiliares. Nada de mesas plegables por si a caso, nada de cómodas bonitas pero inútiles o poco funcionales. Apuesta por muebles que puedan usarse como auxiliares a la par que como funcionales.