Son muchos los factores que influyen en nuestra piel. A pesar de las múltiples precauciones que podamos tomar para retrasar la aparición de marcas o arrugas faciales, a partir de los 35, empezarán a aparecer progresivamente. Por ello a continuación te contamos cuales son las técnicas de rejuvenecimiento facial más usadas. Si te preocupan los pequeños estragos que sufre tu piel, a continuación, conocerás como tratarlos. Además, puedes matricularte en nuestro curso medicina estética para conocer en profundidad esta materia.

Qué es el rejuvenecimiento facial

A pesar de tener a nuestra disposición multitud de cremas faciales, no siempre son el método más efectivo. Es por eso que a veces recurrir a la medicina estética es la mejor opción para mantener tu piel en forma.

El rejuvenecimiento facial hace referencia a una serie de técnicas y tratamientos que se utilizan para hacer frente al envejecimiento y fotoenvejecimiento facial.

La cirugía estética ha evolucionado con el paso de los años hasta llegar a una técnica menos invasiva para los pacientes.

Técnicas de rejuvenecimiento del rostro

1. Botox: su nombre real hace referencia a la “Toxina Botulínica tipo A” gracias a la cual se eliminan ciertas arrugas de expresión como las de la frente, entrecejo o las patas de gallo sin necesidad de pasar por un quirófano. Las infiltraciones se llevan a cabo directamente en los músculos de la cara, provocando que se relajen. Es por ello que, para su aplicación, se debe acudir a un especialista que sepa qué músculo es el correcto ya que una mala inyección de botox puede provocar la paralización de dicho músculo facial. Los efectos pueden verse de manera casi inmediata y la duración varía ente los cuatro y seis meses.

2. Ácido Hialurónico: se trata de una sustancia que, de forma natural, a reside en diversas partes de nuestro cuerpo como en los pulmones, en el cordón umbilical, en las aortas y sobre todo en la piel. Se trata de una aplicación no quirúrgica que rellena las arrugas y la pérdida de volumen facial, estimulando, a su vez, el colágeno y la hidratación de la piel. Es uno de los tratamientos de cirugía estética más utilizado, ya que el cuerpo no lo interpreta como una sustancia extraña. Al igual que el botox, este tratamiento tiene unos resultados inmediatos y su duración oscila ente los doce y veinticuatro meses.

3. Radiofrecuencia facial: este tipo de tratamiento facial que consiste en elevar la temperatura de los tejidos para conseguir activar la producción natural de colágeno y elastina para conseguir tensar la piel, disminuyendo la grasa y la flacidez de la zona. Sus beneficios son notables desde la primera sesión pero se recomiendan entre cuatro y cinco sesiones para apreciar notablemente su efecto.

4. Láser resurfacing: es un tratamiento facial consiste en la eliminación de la capa mas superficial de la dermis mediante la aplicación de un láser que emite ondas electromagnéticas. Dichas ondas regeneran la epidermis consiguiendo una renovación completa de la zona. Sus resultados son visibles desde la primera sesión pero se recomienda una media de 6 sesiones para un resultado impecable.

5. Hilos tensores: también llamados “hilos japoneses”. Se trata de una pequeña incisión provocada por una fina aguja que se introduce cuidadosamente en la epidermis provocando una diminuta herida interna. Cuando el cuerpo intenta cicatrizar dicha herida, se encuentra con un fino hilo que evita dicha cicatrización. A pesar de eso, el cuerpo produce más colágeno generando un efecto lifting. Estos efectos duran alrededor de 12 meses, variando en cada persona.

6. Blefaroplastia: es un procedimiento utilizado para extraer grasa o el exceso de piel de los párpados, ya sean superiores o inferiores. Este tipo de intervención suele durar entre una y tres horas, se realiza bajo anestesia local pero no requiere el ingreso del paciente.

7. Exfoliación de la piel: este procedimiento termina con la capa córnea de la piel donde hay un exceso de acumulación de corneocitos, que son las células que componen la capa superior de la epidermis. Se suele llevar a cabo a través de peelings o con procedimientos mecánicos como los láseres. Se debe acudir a un profesional ya que si se exfolia demasiado la piel, se puede llegar a dañar la zona de las células madres epidérmicas.

8. Radiesse: se trata de un relleno en forma de gel reabsorbible que corrige las arrugas produciendo un efecto tensor. Dicho gel está formado por micropartículas de hidroxiapatita.

Precauciones tras un tratamiento de rejuvenecimiento facial

– No respetar las precauciones post-tratamiento. A pesar de no ser necesario guardar reposo tras algunos de los procedimientos nombrados anteriormente, sea cual sea el tratamiento, se debe evitar el contacto de la zona tratada durante aproximadamente cinco horas, ya que son tratamientos que evolucionan con el paso del tiempo.

– Acudir a un centro sin credenciales. Existen médicos que sin ser especialistas en medicina estética ofrecen este tipo de servicios. Recurrir a estas técnicas tendrá unas serie de consecuencias que debe afrontar el propio paciente ya que sabe que se expone a personal no cualificado.

– No adecuar el tratamiento a la edad. Sabemos que según la piel de cada uno, es mejor un tipo de tratamiento u otro. Lo mismo pasa con la edad, ya que es un factor que influye en la aparición otro tipo de problemas, como la pérdida de densidad en la piel, que se deben tener en cuenta a la hora de un tratamiento de cirugía estética.

– Tratar zonas poco recomendables. En el rostro existen zonas donde usar alguno de los tratamientos anteriores debe hacerse con mucho cuidado. Las áreas indicadas para tratarse con medicina estética son aquellas que se encuentran en el tercio superior del rostro por lo que cualquier aplicación fuera de esa área ya es un riesgo.

– Ignorar los riesgos. Ponerse en manos expertas garantiza la utilización de materiales de primera calidad, además de profesionales cualificados que controlen la técnica.