Estrés, preocupaciones, rutina, prisas… ¿Quién no se ha sentado alguna vez en el sofá tras todo el día de prisas para intentar relajarse y se ha sentido incapaz? Relajar la mente no es tan fácil como relajar el cuerpo para muchas personas. Sin embargo, la práctica hace al maestro. Mantener la calma tanto en el terreno físico cono en el mental puede ser clave para nuestro bienestar. ¿Quieres algunos consejos para aprender a relajar la mente? Sigue leyendo. Además, recuerda que en nuestra escuela podrás encontrar la Certificación en Psicología Holística o el Curso de Mindfulness.

¿Cómo relajar la mente?: 8 consejos

Gestionar los momentos de estrés y pánico manteniendo la mente en calma no es fácil. Algunas veces en vez de tomar decisiones y asumir consecuencias, queremos huir de ello aunque esto nunca sea una solución. Aprender a relajar la mente nos permitirá afrontar nuestro estrés y preocupaciones de mejor modo.

A continuación te damos 8 consejos útiles y eficientes para que puedas relajar la mente. Toma nota y empieza a practícalos.

1-. Respirar profundamente

Estar nervioso, muy estresado o con ansiedad está directamente relacionado con una frecuencia cardíaca alta y una respiración agitada. Asimismo, también se asocian a estas situaciones los dolores de cabeza y la tensión muscular. Si tu también te reconoces en esta descripción, aprende a relajar la mente y regular tu respiración.

Para ello, empieza colocando una de tus manos en tu abdomen y toma aire profundamente. Nota como el pecho se expande y el abdomen se contrae y aguanta el aire para soltarlo poco a poco. Dirige tu atención a cómo va saliendo el aire por la nariz, lentamente, aliviando también el “peso interior” que tenías en ese momento.

2-. Evita los “vicios” cotidianos

Revisamos constantemente el móvil, pendientes de si nos han escrito un correo de trabajo y de si alguien nos ha llamado. Recibimos un feedback constante de nuestras pantallas, lo que alimenta nuestros pensamientos en cadena y acelera nuestras mentes. Relajar la mente implica aprender a “desconectar” de esta cadena de información constante y conexión ininterrumpida.

Aprende a desconectar del móvil y aleja tus “vicios” cotidianos por lo menos un rato cada día.

3-. Apaga el piloto automático

Muchas veces no somos conscientes de que vivimos en modo pilóto automático activado. Nos levantamos de la cama como autómatas, y durante el día, vamos cumpliendo todos nuestros objetivos y rutinas tal y como debemos. Sin embargo, ni siquiera nos paramos a analizar qué nos está diciendo nuestro cuerpo y nuestra mente.

Relajar la mente implica apagar el piloto automático. Y, hacerlo implica descubrir nuevas emociones o sensaciones que, de otro modo, ni siquiera advertiríamos. Por ejemplo, desactiva el piloto automático en tu ducha diaria, prestando atención a la sensación del agua corriendo sobre tu piel.

4-. Relajar la mente siendo consciente

A raíz de desactivar el piloto automático, podemos experimentar nuevas sensaciones y sentimientos que, aunque nos pueden resultar abrumadores al principio, nos acercan a nuestra parte más humana, menos “robótica”. Ser consciente de que somos personas, tenemos sentimientos y sentimos emociones, puede ayudarte a relajar la mente.

5-. Borrón y cuenta nueva

Hay quienes son incapaces de eliminar sus pensamientos negativos si no lo hacen mediante las palabras. Y, en algunas ocasiones, nos resulta imposible poner palabras a nuestras preocupaciones o miedos. Por ello, relajar la mente mediante la escritura es un ejercicio eficiente. Guarda siempre un bloc de notas en tu bolso o bolsillo. Recurre a él cuando te asalte una idea que te inquiete. Ello te permitirá “posponer” esa idea y relajar la mente.

6-. Relaja las manos (tu mente lo notará)

Parece una “chorrada”, pero este es un ejercicio instantáneo que te permitirá relajar la mente de manera rápida. Cierra tus ojos, abre tus brazos en cruz pero sin tensar los codos. Las palmas de las manos miran arriba y, de golpe, se relajan por completo. Centra tu atención en las palmas de tus manos, nota como se quedan sin fuerzas, piénsalo, deja que tus pensamientos se dirijan a ellas “me noto las manos débiles, cada vez tienen menos fuerza”. Verás como tu mente se ha relajado al momento.

7-. Deporte para desconectar

No lo decimos nosotros, lo dice la ciencia sin ningún tipo de dudas. El deporte es el mejor amigo para combatir el estrés y, por ende, para conseguir relajar la mente. Practica cualquier deporte, suave, dinámico, de alta intensidad. No importa. Lo más importante es “quemar” el estrés y las preocupaciones, regalándote unos minutos para ello. No te fuerces, simplemente busca un ejercicio que te guste: bailar, caminar rápido, un trote matutino… Cualquier disciplina puede ayudarte a conseguir sentirte mucho mejor después de practicarlo.

8-. Paredes blancas, nubes grises o playas paradisíacas

El poder de la imaginación es indudable. Seguro que has oído a hablar de la técnica de la pared blanca para relajar la mente. Consiste en ocupar tu mente haciendo que evoque la imagen detallada de una pared blanca. Sin embargo, hay personas que no son capaces de relajarse de este modo.

Utilizar la imaginación para evocar paisajes, situaciones o circunstancias relajantes es sencillo, agradable y gratificante. Mientras imaginamos, soñamos despiertos o evocamos recuerdos, nuestra mente se siente feliz de verdad. Las sensaciones que nos produce nuestra imaginación son reales y pueden ser una gran herramienta para nuestro día a día.