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Las enfermedades geriátricas las asociamos fácilmente a la edad adulta, específicamente a la vejez. El cuerpo, cuando comienza a envejecer, muestra primeros síntomas de enfermedad. En muchos casos, asociamos esto a un hecho normal, aunque los problemas de salud suelen deberse a nuestros hábitos o al factor genético. Seguramente quieras saber más de esta etapa de nuestra vida si deseas dedicarte profesionalmente al sector salud. Así que, sigue leyendo o consulta nuestro curso de Auxiliar de Enfermería Geriátrica para que aprendas del tema de manera profesional.

¿Qué es una enfermedad geriátrica?

Estas son afectaciones de nuestro organismo asociadas a la oxidación celular y envejecimiento del ser humano. Sin embargo, aunque es común ver a las personas de la tercera edad enfermarse de manera habitual, no debería ser normal si se tienen desde años antes hábitos saludables. También ocurre que se van dando cambios en el organismo, que este deja de producir elementos esenciales, como ciertas hormonas o proteínas. Esto provoca que el metabolismo también sufra modificaciones, lo que genera que muchos ancianos tengan que realizar dietas más específicas para su estado de salud.

Por otro lado, la Organización Mundial de la Salud (OMS) nos habla del síndrome geriátrico. Estos hacen referencia a estados complejos de salud, que son causados por síntomas relacionados con la vejez. La debilidad, los problemas urinarios o las deficiencias que puedan apreciarse en el sistema neurológico son algunas deficiencias.

De esta forma, puedes identificar de manera sencilla las enfermedades geriátricas más comunes. Saber diagnosticarlas a tiempo nos permite hallar un tratamiento adecuado y, al menos, la posibilidad de detener su avance. A continuación, te hablamos de los tipos de enfermedades más frecuentes en la vejez para que las reconozcas mejor.

Tipos de enfermedades geriátricas

Aunque existen numerosas enfermedades geriátricas, aquí te vamos a mencionar las más comunes. Las puedes detectar por sus síntomas y las características que son apreciables en el paciente. Aunque no siempre podemos contar con un tratamiento esperanzador, a veces conseguimos detener la progresión de estos padecimientos.

Cuando hablamos de enfermedades en edad avanzada, nos referimos a aquellas que aparecen en adultos mayores de 65 años. A partir de esa edad podemos definir de forma aproximada al paciente geriátrico.

Artrosis

Esta es una enfermedad que suele estar en toda la población, una vez que supera la barrera de los 80 años. Se caracteriza por el debilitamiento de las articulaciones, debido a un proceso natural de desgaste. Entre los síntomas está el dolor, en ocasiones agudo, y la rigidez articular. Aunque, en ocasiones, podemos recurrir a intervenciones quirúrgicas con ayuda de los enfermeros geriátricos, debido a la edad de los pacientes, no suele estar aconsejada. Al final, el tratamiento es paliativo; solo para tratar el dolor.

¿Cómo prevenir la artrosis?

  1. Tener unos hábitos y estilos de vida saludables. 
  2. No forzar las articulaciones.
  3. Tener un buen programa de ejercicio. 
  4. No estar mucho tiempo sentados. 
  5. Evitar el uso prolongado de tacones y zapatos estrechos.

Artritis

Realmente, la artritis es de las enfermedades geriátricas que también afecta a todos los rangos de edad. Su origen es autoinmune y existen muchos tipos. Seguramente, el que más te suene sea el de tipo reumatoide. Los síntomas son muy variados, desde dolor agudo y rigidez, pasando por malestar generalizado y fibromialgia. Los antiinflamatorios y, a veces, los corticoides o el metotrexato ofrecen una buena respuesta a este padecimiento crónico.

Prevención de enfermedades geriátricas de tipo reumatoide

  1. Vigilar el peso.
  2. Hacer ejercicio.
  3. Comer una dieta saludable.
  4. No fumar.
  5. Evitar actividades que provoquen lesiones.
  6. Mover las articulaciones.

Diabetes

La diabetes la podemos considerar una pandemia, que afecta cada vez más a un mayor número de habitantes a nivel mundial. También aparece en cualquier momento de la vida, siendo muy común en pacientes de la tercera edad con antecedentes familiares.

Aunque puedes estar controlado con una dieta estricta y los debidos medicamentos, los síntomas, durante estados avanzados, son graves. Problemas cardiovasculares, pérdida de peso, necrosis e infecciones demasiado recurrentes pueden poner en peligro la vida. Un control exhaustivo y la aplicación de insulina son algunos de los remedios para evitar una diabetes peligrosa.

Alzheimer

Aunque el Alzheimer ha sido asociado durante muchos años a la tercera edad, ahora conocemos su origen genético. Una persona puede nacer predispuesta a esta enfermedad y ver cómo, durante la vejez, van desarrollándose sus síntomas. Estamos ante un tipo de demencia que va disminuyendo progresivamente la capacidad mental del paciente.

Puedes reconocerla entre las enfermedades geriátricas por el olvido que va demostrando el paciente. Al final, el organismo olvida el correcto funcionamiento de los órganos vitales. No existe cura, pero podemos recurrir a algunos medicamentos que ralenticen el avance de su sintomatología.

Parkinson

El Parkinson, también asociado a la tercera edad, puede aparecer en pacientes más jóvenes. En esta enfermedad de la tercera edad existe un deterioro visible del sistema nervioso. No solo afecta el movimiento involuntario de las extremidades, que van aumentando si no se medica a la persona debidamente. También encontramos deterioro cognitivo y físico, visiblemente en la marcha y en la manipulación de objetos.

Existen tratamientos que logran detener el movimiento involuntario. Aún se prueban nuevos fármacos y complementos, que auguran un mayor bienestar en quienes presentan los primeros síntomas. Desde la acupuntura hasta la melena de león se presentan como tratamientos innovadores, sin efectos secundarios importantes.

Hipertensión

Esta es una de las enfermedades geriátricas que, a pesar de estar muy extendida, a veces cae en el olvido. Realmente llega a ser preocupante, ya que implica problemas cardiovasculares importantes. Sus síntomas pueden abarcar desde un dolor de cabeza leve a un preinfarto, poniendo en juego la vida del paciente.

Los accidentes cerebrovasculares son muy comunes en la tercera edad, debido a la falta de control de esta patología. Un seguimiento adecuado y un tratamiento antihipertensivo, así como diuréticos, ayudan a llevar un mejor control de este problema.

Depresión

No podemos dejar atrás a una de las enfermedades de la tercera edad que pertenece al área de la psicología. Esta viene provocada por el sentimiento de deterioro que percibe el afectado, así como la soledad e incomprensión que puede sentir. También están implicadas las alteraciones hormonales, típicas de la edad. La terapia e, incluso, las actividades físicas resultan muy positivas para combatir este problema.

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Identificar las enfermedades geriátricas te permitirá dar un mejor tratamiento a quienes las padecen. Desde síntomas físicos hasta neurológicos son causados por la oxidación celular, típica de la tercera edad. Ahora, puedes ser un profesional en este campo estudiando Enfermería geriátrica.

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