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Últimamente, no dejamos de oír diferentes “palabros” en inglés que no somos capaces de interpretar o entender. Por ello estamos aquí: si te preguntas qué es el counseling, cómo funciona y cuándo puede ser realmente útil, has llegado al lugar indicado. Te lo contamos todo sobre esta actividad tan provechosa. Además, recuerda que en Escuela ELBS podrás especializarte en este ámbito con nuestro curso en psicología holística y coaching.

¿Qué es el counseling?

El counseling es una actividad enfocada a la resolución de problemas personales y cotidianos. La traducción literal sería la de “aconsejando”, aunque el término encuentra su origen en el mundo anglosajón y podríamos decir que el significado radica en el “asesoramiento”.

¿Qué es el counseling, entonces? ¿Se trata de una figura que “emula” a un simple amigo consejero? Lo cierto es que la respuesta es más compleja. El concepto hace más bien referencia a una asistencia psicológica que dota de herramientas para afrontar problemas y conflictos relativamente cotidianos.

Así pues, un profesional del counseling no se dedica a analizar el estado mental de cada paciente o cliente. Por lo tanto, no se centra en terapias médicas o farmacológicas. Aún así, su funcionamiento sí que se basará en sesiones de acompañamiento y asesoramiento personalizado.

¿Cómo funciona el counseling?

Ya sabemos qué es el counseling y en qué se diferencia de otras ramas, ciencias o prácticas. Ahora, estudiemos cómo funciona esta metodología, que asume que cada individuo debe trabajar en pos de su bienestar mental. En las sesiones que organice el counselor, se van a trabajar conceptos de autoconfianza, autopercepción y crecimiento personal.

En este sentido, el counselor no deberá “excederse” en sus funciones, y deberá siempre mantenerse en su papel de asesor o guía. Facilitará que cada persona recorra su propio camino de autoconocimiento y crecimiento personales.

Qué es el counseling: cómo funcionan las sesiones

El counseling es una herramienta que puede ser aplicada en prácticamente todos los ámbitos de la vida cotidiana. En este sentido, pueden recurrir a ello individuos únicos, grupos de convivencia, familias compañeros de trabajo e incluso parejas. Los servicios de un counseler pueden aplicarse en muchos colectivos distintos.

Y es que, como bien sabes, el counseling funciona por sesiones, en las que el diálogo, la expresión y la comunicación son de vital importancia. Aunque acompañando y asesorando a sus clientes, el counseler acompaña en el camino del conocimiento y crecimiento personales que favorezcan  en el bienestar e integración de cada persona.

A través del diálogo surgido en diferentes sesiones, el counseler debe ser capaz de enfocar a sus clientes hacia el despliegue de las diferentes potencialidades de cada persona.

Coaching y counseling: diferencias y puntos de encuentro

Son muchas la personas que tienden a pensar que estas dos disciplinas son mellizas. Lo cierto es que ambas comparten varios puntos de encuentro, pero también disponen de algunas características que las diferencian la una de la otra. Por ello, a continuación, vamos a ver cuáles son estas similitudes y diferencias entre estas dos herramientas.

Para empezar, debemos explicar que ambas se basan en el diálogo entre cliente y coach o counselor, pero sin ser nunca parte activa del cambio. Aimismo, algunas de las estrategias que se aplican en las sesiones de counseling pueden ser las mismas que se apliquen en el coaching: empatía, escucha activa, eliminación de prejuicios, desarrollo y planificación de competencias, preguntas abiertas, etc.

Tanto el coaching como el counseling tratan con personas que se consideran “sanas” mental y físicamente. Es decir, los clientes que acuden a estas sesiones son conscientes de que sus dificultades no son patológicas, sino que radican en problemas o conflictos cotidianos, y creen en su capacidad de crecer y mejorar su bienestar.

Sin embargo, estas dos disciplinas no comparten orígenes, siendo el del counselling la necesidad de resolver insatisfacciones o conductas disfuncionales. En cambio, el coaching nació de la necesidad de optimizar el potencial de cada persona.

Finalmente, cabe destacar que el mientras el coaching necesita objetivos concretos, el counseling no los necesita, pues se basa especialmente en la sociología, la psicología humanista o la antropología.

¿Cuándo puede ayudarnos el counseling?

El counseling es, como ves, una herramienta completa que puede ayudarnos ante una gran variedad de situaciones personales. Sin embargo, es especialmente útil en momentos de crisis, bloqueo o problemas personales de nivel cotidiano, Por lo tanto, el contexto en el que puede resultarnos útil es muy heterogéneo y variado.

En resumen, si nos encontramos ante un quebradero de cabeza que nos frustra, nos bloquea o nos impide seguir creciendo a nivel personal, es el momento de acudir a un counselor. Si, por lo contrario, somos conscientes de que requerimos ayuda más científica, para solucionar o abordar patologías que tienen impacto en nuestra salud mental, deberemos acudir a una consulta psicológica.