La respiración es uno de los aspectos más importantes al aprender a nadar. Muchos principiantes se sienten incómodos en el agua porque no saben cuándo inhalar, cuándo exhalar o cómo coordinar la respiración con el movimiento del cuerpo. Sin embargo, aprender cómo respirar al nadar no solo mejora el rendimiento: también aumenta la seguridad y comodidad dentro del agua. En esta guía veremos cómo evitar que entre agua por la nariz, cómo se respira en cada estilo de natación y ejercicios para practicar. ¿Te atreves a seguir leyendo?

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¿Cómo evitar que entre agua por la nariz al nadar?

Uno de los problemas más frecuentes en principiantes es que entra agua por la nariz al sumergir la cabeza cuando no se controla bien la exhalación bajo el agua. Para evitar que entre agua por la nariz al nadar hay que exhalar suavemente por la nariz mientras la cara está sumergida. Al expulsar aire de forma continua se crea una presión que impide que el agua entre en las vías nasales.

Otra recomendación es no contener la respiración bajo el agua. Cuando se aguanta el aire durante demasiado tiempo, al intentar respirar rápidamente se pierde el control del ritmo respiratorio. En cambio, lo ideal es mantener un flujo constante: exhalar bajo el agua e inhalar cuando la boca sale a la superficie.

Ejercicios para practicar la respiración en natación

La respiración en natación mejora con la práctica. Existen algunos ejercicios sencillos que ayudan a desarrollar esta habilidad de forma progresiva:

  • Burbujas en el agua. Sumergir la cara en el agua y expulsar el aire por la nariz o la boca hasta formar burbujas. Este ejercicio ayuda a aprender a exhalar correctamente bajo el agua.
  • Respiración lateral en el borde de la piscina. Sujetándose al borde, se puede practicar el movimiento de girar la cabeza hacia un lado para respirar, simulando el gesto del crol.
  • Patada con tabla. Utilizar una tabla de natación y practicar el giro de cabeza pra respirar cada tres o cinco patadas. Esto permite centrarse únicamente en la respiración.
  • Series cortas de crol. Nadar distancias cortas concentrándose en la coordinación entre brazada y respiración.

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¿Cómo respirar al nadar?

Cada estilo de natación tiene un patrón de respiración diferente. Aprender a coordinar la respiración con los movimientos del cuerpo permite nadar con mayor eficiencia y reducir el cansancio.

Cómo se respira nadando a crol

El crol es el estilo más común y uno de los primeros que se aprenden. La clave para respirar nadando a crol está en la rotación del cuerpo. Durante este estilo, la cara permanece la mayor parte del tiempo dentro del agua. La respiración se realiza girando ligeramente la cabeza hacia un lado cuando el brazo del mismo lado sale del agua.

El proceso suele seguir estos pasos:

  1. Exhalar de forma continua por la nariz o la boca mientras la cara está sumergida.
  2. Girar la cabeza hacia un lado durante la brazada.
  3. Inhalar rápidamente por la boca.
  4. Volver a colocar la cara dentro del agua.

Muchos nadadores respiran cada tres brazadas, lo que permite alternar lados y mantener una técnica más equilibrada.

Respiración en braza

En la braza, la respiración es más sencilla porque la cabeza sale del agua en cada ciclo de brazada. Cuando los brazos se abren hacia los lados y el cuerpo se eleva ligeramente, la cabeza emerge y se puede tomar aire por la boca. Después, al extender los brazos hacia delante y volver a sumergir la cabeza, se exhala bajo el agua.

Respiración en espalda

En el estilo espalda, la cara permanece fuera del agua durante toda la natación, por lo que la respiración no depende tanto de la técnica. Aún así, es recomendable mantener un ritmo respiratorio constante, coordinándolo con el movimiento de los brazos. Por ejemplo, inhalar durante dos brazadas y exhalar durante las siguientes dos.

Respiración en mariposa

La mariposa es uno de los estilos más exigentes y requiere una buena coordinación entre respiración y movimiento. En este estilo, la cabeza sale del agua cuando los brazos realizan la fase de tracción hacia atrás. En ese momento se inhala rápidamente por la boca. Después, cuando los brazos vuelven hacia delante y la cara se sumerge, se exhala dentro del agua. Muchos nadadores no respiran en cada brazada para mantener mejor velocidad y el ritmo del movimiento.

Comprender aspectos como la respiración, la técnica deportiva o la planificación del entrenamiento es fundamental para mejorar el rendimiento físico. Por ello, cada vez más profesionales del deporte buscan formarse para aprender a diseñar programas de entrenamiento adaptados a diferentes disciplinas.

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