Ya sea por placer, por trabajo o por necesidad. Sí, necesidad. Hablamos del a escritura, una poderosa herramienta comunicativa que no solo nos ayuda a comunicarnos con los demás, sino que también puede ayudarnos a comunicarnos con nosotros mismos. ¿Aún no sabes qué es la escritura terapéutica? ¡Tranquilidad, lo analizamos en este post! Además, os dejamos con 5 ejercicios que hacer cada día para practicar esta técnica. Recordad además que en nuestro centro podréis encontrar formación relacionada con estas temáticas. Descubre nuestro Curso Escritura y Narración Creativa o nuestra Certificación Experto en Psicología Holística.

¿En qué consiste la escritura terapéutica?

No es que la escritura sea considerada una varita mágica con la que solucionar ciertos problemas, sin embargo sí que se ha considerado esta habilidad como algo terapéutico, que puede ayudar en ciertas ocasiones, problemas o situaciones particulares.

Gracias a la escritura podemos plasmar fácilmente nuestros sentimientos, emociones, miedos, ilusiones o sueños. Factores que intervienen, prácticamente siempre, en nuestros problemas emocionales o psicológicos y que no siempre encontramos la manera de entenderlos o procesarlos sin la escritura.

La escritura terapéutica es, por lo tanto, una herramienta que nos ayuda a poner en claro nuestras emociones y nos facilita su análisis. Permitiéndonos a su vez buscar motivos, puntos de vista o explicaciones a sensaciones, estados de ánimo o situaciones personales.

La escritura terapéutica, o la escritura considerada como una poderosa herramienta para la psicología ya fue estudiada por Ira Progoff. Este psicólogo estadounidense publicó ya en los años 60 su Método de Diario Intensivo. Desde entonces, son muchos los estudios que han avalado el poder de la escritura como terapia para enfrentarnos a sentimientos, situaciones, emociones y pensamientos que son dañinos y que no aportan más que dolor.

Ejercicios de escritura terapéutica

Desde Escuela ELBS siempre hemos defendido que los ejercicios y terapias deben ser siempre recomendadas por especialistas y según cada caso. Sin embargo, veamos a continuación algunos ejercicios de escritura terapéutica que nos pueden ayudar a todos en nuestro día a día.

1-. Diario positivo

Muchas veces nuestros problemas, preocupaciones o miedos se adueñan de nuestras sensaciones al acabar el día. Una muy buena técnica de escritura terapéutica es el ejercicio de diario positivo. Consiste en escribir cada día cosas interesante, anécdotas, pensamientos curiosos o buenas noticias que nos hayan ocurrido a lo largo del día. ¿Su resultado a lo largo de los días? ¡No todo es gris y negativo!

2-. Escritura automática

No escribir sobre ningún tema, preocupación o cosa en particular. Este ejercicio de escritura terapéutica nos permite dejar la mente en blanco y dejar fluir nuestros pensamientos. Escribe todo lo que te pase por la cabeza. Deja de darle importancia a la forma, la gramática o la voz crítica de tu cerebro. No taches, no borres ni te detengas a pensar.

Con este ejercicio podrás descubrir nuevos temas, encontrar soluciones a dilemas, dejar fluir ideas libremente, encontrar preocupaciones… ¡Un ejercicio versátil y útil que puedes poner en práctica cada día!

3-. Carta personal

¡Despídete de tus preocupaciones y cargas emocionales! Este ejercicio de escritura terapéutica consiste en escribir una carta a todas aquellas personas que consideras importantes en tu vida. Ya sea a tu compañero o compañera de vida, a tus padres o compañeros de trabajo o a aquella persona que ni siquiera vive.

En la carta, plasma todo aquello que no hayas podido resulto con ellos: conflictos, emociones, recuerdos, tristezas e incluso alegrías. De este modo podrás “desatascar” eso que no te deja avanzar respecto a las personas de tu alrededor. Cabe destacar que ni siquiera es necesario que envíes la carta. El ejercicio está pensado para ti, no para los demás.

4-. Plasmar emociones

Elige tres objetos, temas o elementos que tengas a tu alrededor. Ellos serán los protagonista de tu ejercicio de escritura terapéutica. Aunque tú no lo sepas conscientemente, escribir sobre estos elementos te permitirá plasmar sobre ellos tu estado de ánimo, emociones y sentimientos del momento. Este ejercicio es muy útil para aquellas personas que tienen problemas para hablar o escribir directamente sobre sus problemas personales.

5-. Adiós, miedos

Otro ejercicio estrella de la escritura terapéutica es el siguiente y tiene como finalidad máxima la reducción de la sensación de miedo y la potenciación del empoderamiento personal. Escribe en un papel o documento aquellos planes que podría hacer en el próximo trimestre si no tuvieras miedo a nada. Incluye planes que tengan relación con tu trabajo, tus obligaciones diarias, tus amigos e incluso tu pareja. ¡no tengas miedo! Encuentra todo aquello que no estás haciendo por “miedo” y sé consciente de ello. Aunque no te sea fácil cambiarlo a bote pronto, por lo menos sabrás por dónde empezar y podrás identificar cuáles son esos factores que te impiden hacer cambios en tu vida.

Otros beneficios de la escritura terapéutica o creativa

Como bien comentábamos al principio del post, la escritura no es solo una herramienta para comunicarnos con los demás, sino también con nosotros mismos. Mediante la escritura nos conocemos, nos sinceramos, nos desahogamos y nos entretenemos. Así, aquí te dejamos una serie de beneficios que te puede reportar confiar tu tiempo libre o de autocuidados a la escritura:

  • Reducción de la tristeza.
  • Alivio de los síntomas ansiosos al eliminar pensamientos circulares u obsesivos.
  • Aumento de la confianza y la seguridad personales.
  • Cambio de foco de las sensaciones o problemas.
  • Inteligencia emocional y distancia ante obstáculos.
  • Relativización de problemas o preocupaciones.